Merienda Tour

Voltaire coffee & deli, en Palermo

Descripción

¿Ustedes saben lo que es una hipótesis contrafáctica? Es algo así como un postulado incomprobable que reza “Qué hubiera pasado si…”. Un poco con esa sensación nos quedamos en nuestra visita dominical a Voltaire, reducto hiper-palermitano si los hay, enclavado en una esquina preciosa del barrio: que hubiera pasado si hubiéramos elegido otro lugar y no este para la merienda de un día de absolut fiaca?

Porque la experiencia fue, para resumirla en una palabra, incómoda.
Incómoda porque los sillones en los que nos sentamos fueron pensados claramente para gente que quiere destruir su espalda; porque durante una parte de la estadía tuvimos que soportar a un grupo de niños que gritaba y cantaba demasiado fuerte para un lugar tan reducido en espacio; y porque que en 2012 al preguntar si hay wi-fi una moza te responda “El fin de semana lo apagan porque sino la gente se queda mucho tiempo” es el colmo absoluto.

Pero, hey, esto es una democracia, y los dueños de Voltaire bien pueden pensar que esa es una buena estrategia de negocio. Y nosotros como merendadores frecuentes podemos decir que no recomendamos el lugar porque su carta tiene un profundo desequilibrio en la relación precio-calidad y porque no compartimos ese tipo de pensamiento anacrónico de que “mejor que los clientes roten mucho”. Preferimos los lugares que nos acobijan 😉

El menú elegido

Tomamos dos de los menues de desayuno/merienda: uno con café con leche, medialunas con jamón y queso y juguito, a $ 29; y otro con las mismas bebidas pero con cuatro tostadas de pan negro con semillas más queso blanco y mermelada de frutillas, a $26. Adicionalmente pedimos una medialuna de manteca sola como para reconfirmar su sabor y calidad,a $4 la unidad.

Si luego de degustar un menú te quedás pensando que lo más rico de todo fue el jugo de naranja, es que algo no anduvo para nada bien. El café tenía un gusto raro, medio quemado, para nada sabroso. El pan negro sabía como si le faltara cocción y la mermelada de frutillas era tan líquida que resultaba imposible untarla (no sabemos a hoy si era mermelada o sopa de frutillas).

Párrafo aparte para las medialunas: en más de un año de escribir este blog, no hemos probado medialunas más feas. Frías, medio duras y con gusto a viejas, fue necesario bajarlas con un fondo blanco de juguito de naranjas para sacar el sabor desagradable de la boca. Calentitas con jamón  y queso apenas pudieron ocultar su mala calidad.

No probamos nada más de una carta que también ofrece ensaladas y sandwiches: la verdad es que no nos quedaron muchas ganas.

El lugar

Seamos claros: nos atendieron bien, el lugar luce lindo –palermitano al fin, con todos los clichés harto conocidos por quienes se han dado una vuelta por ese polo gastronómico porteño (detalles retro-modernos, mezclando sifones antiguos con vajilla moderna, la mar en coche decorativa)-, y muy a nuestro pesar escribimos estas líneas luego de las fichas que le pusimos por las buenas reviews en Foursquare que leímos antes de salir de casa.

Pero, como decía Tu-Sam, puede fallar. Y falló.

Galería de fotos

Ideal para…

Buscar otro lugar y aprender que no siempre vox populi vox dei.

Data

Voltaire coffee & deli queda en Carranza 1946 esq. Voltaire, Palermo. Teléfono: 4777-4132. Martes a domingo de 09.30 a 20. Sólo aceptan efectivo. Tienen fanpage.

7 comentarios para « Voltaire coffee & deli, en Palermo »

  1. Lei says:

    Buen dato! Anti to-do 😉

  2. Andreita says:

    Qué pena un lugar que se ve bonito, decepcione así. Me puse a buscar otras críticas, y lo vi bien valorado en la parte de pastelería. Uds. solo probaron las medialunas y el pan, se que para un lugar de café esto es básico, pero no deberían haber probado algo de esto (muffins, budines, etc.)? Miren si lo de las medialunas es cuestión de tener en stock (para todos los gustos), pero el fuerte es lo otro? No los justifico (y menos con la apreciación del café, todo mal!!), pienso que tendrían que hacer una segunda vuelta de “solo pastelería”, y de paso les pasan el dato de algún proveedor de café, y como prepararlo sin matar al cliente en el intento jajajaja! Saludos!

    • laclaux says:

      Hola Andreita, gracias por tu comentario 🙂
      En realidad imaginate la situación pero al revés: café, pan y medialunas son el ABC del servicio de un lugar que sirve cafetería. Fuimos con la intención de probar un par de opciones de la carta -teníamos hambre- y sólo por una cuestión práctica comenzamos con esos dos menúes. Después de probarlos no quisimos pedir nada más: qué “garantías” había de que otros platos fueran mejores sin en algo tan simple como medialunas y pan el stantandar era tan malo? Entendemos que hasta un cocinero tiene un mal día y puede no tener los mejores resultados un día versos un montón de otros días con platos maravillosos. Pero viste lo que dicen: sólo hay una posibilidad de dar una primera impresión. Y la nuestra en este caso no fue nada buena, lamentablemente. Saludos!

  3. Mauro Duarte says:

    Excelente reseña. Una lástima la experiencia.

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