Merienda Tour

Confitería Richmond, en Microcentro

Confitería Richmond, cuna de grandes historias… ese fue nuestro destino un sábado dominado por la lluvia en Buenos Aires. Y con esta review inauguramos la sección de “Meriendas Históricas“, un recorrido por esos lugares imperdibles y que guardan grandes anécdotas de esta ciudad a la que amamos.

Todavía no corría la decada del ’20; nacían nuestros abuelos y en el aire de Buenos Aires se respiraba que todo estaba por hacerse, todo por ser creado. Fue necesario recorrer este tramo de la historia moderna que transitamos nosotros, los nietos de los nacidos junto a la Confitería Richmond, para encontrarnos con el presente, 94 años después de su apertura con una merienda en un bar notable de la Ciudad de Buenos Aires, que supo tener supo tener su etapa más álgida a mitad del siglo pasado, y que hoy es tan sólo una muestra de lo que supo ser esta ciudad en ciernes.

La Confiteria Richmond se encuentra en la calle peatonal más conocida de ciudad, la calle Florida, y cuenta con dos pisos y unos 1500 metros cuadrados de superficie. Fue diseñada y construída por un arquitecto belga llamado Julio Dormal quien fue el encargado de la última etapa en la construcción del Teatro Colón.

Infinitas mesas y comodisimos sillones Chesterfield tapizados en cuero rojo, revestimientos en boisserie de roble de eslavonia y arañas holandesas de bronce y opalina crean un ambiente singular, tranquilo, bello y único, lejos de todo el movimiento y ruido que trae Buenos Aires. En el subsuelo se pueden encontrar los tipicos billares de la época y excelentes mesas de ajedrez, en las que se batían a duelo las mentes de la época.

Hoy no pasa desapercibida ya que en los últimos años, con el auge del turismo y de los recorridos por los bares típicos de Buenos Aires, la Confitería Richmond recibió la bocanada de aire fresco que la mantiene viva. Aunque no sabemos por cuánto tiempo más: esta semana estuvo ciculando el Twitter la noticia de que el predio que ocupa La Richmond fue comprado por Nike y que podrían demolerla entera (o una parte) para poner un Nike Store. Por eso hoy desde las 17 hs la gente de #54bares, un colectivo de tuiteros y blogeros porteños que se va de gira por bares notables de la ciudad cada fin de semana, hace su encuentro ahí y tratará de conseguir más información sobre un hecho que podría continuar la triste línea de sitios históricos de la ciudad que son demolidos sin piedad.

La Richmond es de esos lugares en los que se respira historia, con miles de detalles de altísimo nivel tanto artístico como decorativo. Y la atención es como la de antes, con mozos y un servicio que lamentablemente está en vias de extinción. ¡No deberíamos permitir que desaparezca!

UPDATE 10/8/2011: La Nación publica una nota sobre la posible instalación de un Nike Store en donde esta emplazada la Confitería Richmond. ¡Que gran tristeza!

El menú elegido

Como no podía ser de otra manera, los menúes en la Confitería Richmond son abundantes y variados. Hay desde las clásicas medialunas, hasta masas finas, tortas y cosas saladas. A pesar de la advertencia del mozo por la cantidad y sin que eso nos amedrentara pedimos:

Café con leche “Croissant”: 3 medialunas, manteca o mermelada a $ 24

Cafe “Richmond”: Café o té con leche, 2 cuadrados dulces, budín, 4 sandwichs de miga simples, 3 tostadas -en un exquisito formato de medialunas partidas al medio-, manteca y mermelada más un jugo de naranja a $43 y claramente para compartir.

Galería de fotos

Data

Confitería Richmond queda en Florida 468, en el Microcentro porteño.
Tel: 4322-1341, richmond@restaurant.com.ar, no tiene página de Facebook ni Twitter.

4 comentarios para « Confitería Richmond, en Microcentro »

  1. marina says:

    la richmond es tradicion, señores.
    no jodan con la richmond! ¬¬

  2. rita capp says:

    esto es viejo, actualicenlo

  3. Maria Helena F. Jung says:

    Cerró .la histórica Confitería Richmond, que visité por vez primera en 1959, cuando estuvimos hospedados mi esposo y yo, en luna de miel. Luego, a cada vez que viajé para Buenos Aires con mi familia, padres, hijo, tíos, esposo, hermano, siempre estuvimos 2 o 3 veces en la Richmond. Su café completo era de maravilla, las milhojas riquísimas, todo era maravilloso, los tragos largos, la comida. Los mozos siempre atentos. Ahora sé que van a abrir una gran tienda con un espacio reservado para una parte de la Richmond. Que no sea minúsculo, por favor, que usen los muebles, los mostradores, sus maravillas. Podremos volver en poco y revivir algo de nuestro pasado. Dolió mucho verla cerrada y destruída. Gracias a quienes la van a recuperar.

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